Wednesday, May 9, 2012

Caí en mi taza de té

Ayer en mi camino al trabajo, tomé el mismo camino de día tras día, casi me resbalé y caí. Miré hacia atrás para ver si había algo que me hizo caer ... nada. Di unos pasos más y me deslicé otra vez.

Una vez más ... nada de lo que me hubiera tropezado. ¿Podría haber sido porque llovió antes, o las hojas que estaban en el suelo? No sé, pero llege al trabajo sana y salva.

Más tarde ese día, yo caminaba a mi casa, mientras tanto, mi mente estaba entretenida con las cosas que tenía que hacer. Tomé el mismo camino que tomo día a día, cuando llegué a aproximadamente el mismo lugar que yo hice al principio del día. Adivina qué. - Me cai.

Caí en mi taza de té. El sonido de mi zapato de tacón raspado en el cemento llamó la atención de las personas que estaban alrededor. Algunas personas contuvieron el aliento. Y, por supuesto, otros se rieron. No todos sabemos que cuando nos caemos, siempre lo hacemos en frente de una audiencia?No había nada que pudiera hacer, yo iba a caer, lo único que podía hacer era esperar hasta que caí en el suelo. Y tan pronto como toqué fondo, Me levanté y seguí mi camino feliz. Yo ni siquiera mire atrás para ver lo que me hizo caer. Eso no iba a cambiar nada de lo que ya había caído. Mi única opción era levantarme. Yo ni siquiera tome' inventario de mis heridas Yo sólo quería ir a mi casa.

Cuando llegué a mi casa, yo estaba bien. Mi ego estaba un poco golpeado porque la gente me vieron caer, y no fue muy bonito, pero yo estaba bien. Como avanzaba la noche, tuve un poco de dolor en mi rodilla, nada importante. Simplemente me recordó que cai' de plano sobre mi taza de té!

 
 
Ahora, echemos un vistazo a la situación de un punto de vista diferente.  
En nuestro camino cristiano, habrá momentos en los que hacemos lo que hacemos día tras día. Vamos a estar tan preocupados por las cosas, y tropezamos y caemos.

Dios no quiere que nos sentemos allí revolcarse en la autocompasión. Él quiere que continuemos en nuestro camino.

  • El hecho de que nos caemos, no es lo que importa.
  • Lo que nos lleva a caer no tiene la culpa.
  • Aquellos que presenciaron, y no ayudaron no son los culpables
  • El dolor que sentimos, nos debe recordar que si nos caemos.
Pero ...
Pero, Lo más importante es que debemos levantarnos.


Cuando nos caemos duro, vamos a salir lastimado y herido de ser. Habrá algunos que se reirán. Pero, gracias a Dios por Jesús, que está ahí para ayudarnos a levantar. Él sanará nuestras heridas.


Sí, Él permitirá que esa cicatriz permanezca, debido a que la cicatriz no recordará de nuestra caída. Se le recordará del amor de Dios para usted. Cuando nos fijamos en la cicatriz mirar al cielo y decir: "Gracias Jesús, porque tu estabas conmigo y nunca me dejaste!!"


Por supuesto que vamos a tener más cuidado en nuestro día a día a pie, pero somos más fuertes y más decididos a llegar a nuestro destino. Porque sabemos que nos espera en casa, nuestro amado Salvador.

Ah ... y por cierto, ya que sabemos cómo se siente,
tenemos compasión por los demás que caen también.

No comments:

Post a Comment